La telemedicina, junto con la telesalud interactiva han cambiado la forma en que las personas acceden a los servicios de salud… Consultas virtuales, seguimiento remoto, además de la orientación en tiempo real, se volvieron prácticas comunes, acortando distancias, y optimizando recursos, es cierto, ¿no es? pero, en medio de tanta tecnología, aparece un desafío: ¿Cómo mantenemos el toque humano cuando la atención se da a través de una pantalla?
La solución está en la comunicación asertiva y humanizar el servicio. Más allá de las plataformas y los aparatos, la vivencia del paciente sigue dependiendo de la forma en que se comunica el profesional de la salud, la empatía que muestra, y el vínculo de confianza que logra establecer, y eso, la verdad. En este sentido, comunicación asertiva y la humanización no son solo bienvenidas, son cruciales para una atención integral y de calidad.
Comunicación asertiva en salud, ¡es muchísimo más que solo hablar claro! En el mundo de la salud, esta habilidad tiene un valor increíble, dado que, a menudo el paciente se encuentra frágil emocionalmente, físicamente, o mentalmente, además permite al profesional:
-Explicar los diagnósticos y tratamientos de forma que se entiendan fácilmente.
-Escuchar atentamente las preocupaciones del paciente, sin juzgar ni interrumpir.
-Validar sentimientos, como el miedo, la ansiedad, o la incertidumbre que sienta.
-Concordar compromisos sobre el cuidado y seguir los tratamientos.
Cuando el mensaje es claro y con empatía, el paciente se siente escuchado, valorado, y parte activa en su recuperación; esto mejora la relación médico-paciente y también los resultados, ¡hasta en ambientes virtuales!
Por otra parte, hablar de humanización en salud es hablar de dignidad, respeto, y trato cercano,implica darse cuenta de que cada paciente es una persona con su propia historia, emociones, contexto social y aspiraciones; además, comprender que la humanización no va en contra de la tecnología, sino que es algo que la complementa… ¡Esencial!
En los servicios de telemedicina y telesalud interactiva, la humanización se manifiesta en detallitos pequeños pero muy significativos, por ejemplo:
- Llamar al paciente por su nombre, además presentándose como es debido.
- Demostrar un interés genuino por su situación personal, que no solo sea clínica.
- Mantener contacto visual a través de la cámara, junto con un tono de voz cálido.
- Respetar el tiempo del paciente, evitando una atención muy apresurada.
Humanizar la atención virtual… esto significa que el paciente sienta, que, pese a la consulta a distancia, no está ni solo ni desatendido por ende la tecnología se vuelve un puente, no una barrera.
Finalmente, La telemedicina y la telesalud interactiva no es una simple moda, forman parte del presente y, también del futuro, en los sistemas de salud. El verdadero valor diferencial no solo estará en la tecnología utilizada, sino, cómo se empleará para el cuidado de las personas.
Invertir en el desarrollo de las habilidades de comunicación asertiva, y también en estrategias de humanización es, vaya, apostar por una atención más ética, empática y verdaderamente efectiva, recordar qué, detrás de cada pantalla, hay una persona que necesita ser escuchada, comprendida y además acompañada.
Y definitivamente, la comunicación asertiva y la humanización no solo complementan los servicios de telemedicina y telesalud interactiva, sino también que, los hace realmente humanos.
